Hungría es el centro de la atención en Europa, y no solo por el creciente antisemitismo que vienen demostrando los diarios y medios de información durante meses y meses, hasta ahora.Sin embargo Hungría está dando que hablar también por otro fenómeno que se está produciendo en estos momentos y que se halla en las antípodas del que hemos mencionado, y que se halla en la crónica de todos los días. Esto es porque existe un programa de especialización universitaria en estudios judaicos que atrae a Budapest a centenares de estudiantes, judíos o no judíos, provenientes de Europa, de los Estados Unidos pero también de lugares remotos como Mongolia.La Universidad de Europa Central fue fundada en 1991, muy rápidamente después de la caída del régimen comunista, por iniciativa del financista judío de origen húngaro George Soros, con el objetivo de facilitar la transición hacia la democracia. El Programa de Estudios Judaicos – que es una de las especializaciones del Departamento de Historia – nació pocos años después en 1996; hoy está dirigida por András Kovács, y entre sus docentes se halla Victor Karady, Michael Miller, Carsten Wilke.“Muchos estudiantes de nuestros cursos son atraídos por el carácter internacional y el acento puesto sobre la historia judía moderna.” Explica Michael Miller, norteamericano y docente del programa en los Estudios Judaicos. Miller está convencido sin embargo que muchos estudiantes son atraídos a esta universidad desde el año 2001, también por la “posibilidad de explorar sus propias raíces judaicas, a pesar de haberlo descubierto recientemente, en un ambiente nuevo y lejano de aquellos de sus orígenes.” “Aquí, en esta universidad tenemos estudiantes provenientes de varias partes de Europa Centro Oriental- desde Polonia hasta Lituania – que han descubierto imprevistamente ser judíos, pero también que sus países de origen no sienten que puedan manifestarlo abiertamente y sentirse cómodos con ello. Para ellos es más fácil hacer lo aquí, lejos de su casa”.“En otros lugares de Europa, los programas de estudios judaicos tienden a concentrarse sobre el judaísmo antiguo y sobre la historia judía del país”, ha observado Miller. “Aquí, nosotros tenemos una visión más amplia y ponemos mucha más atención en la historia judía moderna en general. El hecho además de que nuestros cursos sean dictados en inglés, es un elemento atractivo para estudiantes provenientes de países de lo más diversos”. Aquí hay estudiantes de Lituania, Polonia, Hungría, Ucrania, de los Estados Unidos como del Turquestán o de Mongolia, están todos juntos.Tadas Janusauskas, 27 años, es lituano, cristiano, ha completado sus estudios en el CEU y ahora está escribiendo su tesis de doctorado sobre las relaciones judeo-lituanas en el período entre las dos guerras mundiales. Tadas ha sido atraído por el carácter multicultural del curso y del cuerpo de profesores: “te da la posibilidad de escuchar diferentes puntos de vista”.Timea Varga, 24 años, húngara, creció en Bélgica y se graduó en Gran Bretaña, está continuando sus estudios en la CEU porque dice, le ofrecen la posibilidad de profundizar su interés por la historia judía húngara en un contexto internacional. La abuela materna de Varga es judía; ha estado en Israel en un viaje de Taglit, y su familia no come carne de cerdo “por tradición y respeto por nuestros orígenes”. Pero como para muchos estudiantes del curso de Estudios Judaicos, su historia, como ella misma lo admite, es complicada. “Yo soy cristiana en realidad, pero recientemente en mi recorrido personal de investigación y de comprensión sobre mí misma, he puesto una gran atención a mis orígenes judíos.”Agnes Kemelman, 23 años, es una húngara activa en la comunidad judía de Budapest donde presta servicio en un grupo juvenil. El programa de la CEU le ha ofrecido a Agnes la oportunidad de proseguir sus propios estudios judaicos con una orientación diversa de la tradicional. “Encuentro que indaga en la relación entre el judaísmo y la etnia, en la identidad judía es un desafío interesante,” dice. “Del momento en que he estudiados el judaísmo desde el punto de vista judío, hoy me interesa abordarlo desde el punto de vista social, histórico y científico: lo encuentro muy útil para ampliar mi comprensión de las cosas”.
Budapest, también hay una buena noticia
18/Jun/2013
Milim Cultural
Universidad de Europa Central